Esa manía que tiene la vida

Es un calco. De repente lo entiendo.

Miro la mancha de humedad en la pared del metro y veo la misma silueta que dejó el té sobre el mármol esta mañana. Una caricia visual. Me recorre un pulso distinto, como una tregua. El mundo no es tan caótico como nos imaginamos; a veces se copia a sí mismo para cuidarnos.

Es un guiño secreto, algo que solo ocurre si te quedas quieto un segundo. La misma geometría en el tejido de mi bufanda y en la rejilla de ventilación que suelta aire caliente en la calle. Me parto con esta manía de las cosas de querer encontrarse. El mundo repitiéndose para no tener que inventar nada nuevo. Como si todo fuera una copia de seguridad mal hecha. Qué cachonda esta manía de las cosas de querer parecerse entre ellas.